30/3/10

Un briefing, cuatro años y un truño

Los mundiales de fútbol se celebran cada cuatro años. Añazos. Por mí podrían organizarlos todos los veranos, pero entiendo que hay que racionar el hambre de fútbol (bueno, es más que fútbol) para que cada mundial sea especial y tenga valor por sí mismo. Este año toca en Sudáfrica y algunos ya están haciendo planes para visionar cada detalle, porque ya saben que todo lo que rodea a un mundial es televisivamente consumible: el sorteo de grupos (sipi), la presentación del balón (sipi), la gira del trofeo por todo el mundo (sipi) y, por supuesto, los partidos, aunque sean Nuevas Zelandas-Eslovaquias. Hay que verlos todos. El caso es que estos preparativos van calentando el ambiente hasta que alguno de ellos la caga y le quita encanto a toda la maquinaria. Y no estoy hablando de la cancioncita que le han puesto, que también. Estoy hablando del espoc que escupió Pepsi hace unas fechas con temática del mundial 2010. Vacío, insulso, flojo. Y más después de haber tenido cuatro años para hacerlo. Una pena. Espero que otras marcas cuiden más su imagen con respecto, y con respecto, al mundial. Señor mundial.

24/3/10

Personas y marcas

Hoy copio y pego un artículo de Luis Acebes, colaborador habitual de la revista Anuncios, que describe perfectamente la situación actual de muchas marcas que gestionaban su imagen a base de meter publi en medios tradicionales y que ahora no saben por dónde sopla el viento. Muy recomendable.

El hombre que vendía bizcochitos rellenos

y un día se levantó y no entendió nada

Venga, todo el mundo a conversar, es lo que mola; por cierto, ¿te gusta que hable como tú? Hasta ahora vendía bizcochitos rellenos con sólo eructar delante de tu televisor, pero eso es el pasado, yo nunca fui así, lo soñaste. Tengo un grupo en Facebook y miles de seguidores en Twitter, soy lo más en el segmento de los bizcochitos rellenos. ¿Qué? ¿Qué ocurre? ¿No quieres hablar conmigo? No me lo puedo creer: hablemos, te obligo a que te sientes y converses conmigo. Venga, hablaremos de las tonterías que te gustan, de tus pantalones caídos, de la música que escuchas. ¿No dices nada? Verás, he realizado una significativa inversión en el mundo online. Sí, es cierto que mucho más pequeña que cuando tenía que eructar a las horas en que veías la tele. Pero es mi dinero y además han salido mil marcas blancas que me imitan y la gente las compra sin ningún pudor. Así que muéstrate comprensivo con mis mensajes seudojuveniles y demuestra un poquito de fidelidad, si es que alguna vez supiste lo que es eso. ¿Quieres que yo también me baje el pantalón como tú? Está bien, lo haré, pero debes prometerme que mañana seguirás comprando mis productos. ¿Por qué nadie quiere hablar conmigo? Ah, ya sé, haré un viral. Mejor, haré un concurso para que me mandéis vuestros vídeos. Me importa un huevo si son basura, ese no es mi problema. He abierto un microsite para que los subáis, la dirección es www.compramedeunavezcrioestupido.com Me han dicho que este tipo de iniciativas te unen mucho con tus clientes. Pues que así sea. Espero vuestros andrajosos y ridículos vídeos. Habrá un ganador. El premio será un año entero de bizcochitos gratis y un monopatín. No oigo los aplausos, ¿qué os pasa? Mari Carmen, ponme con la agencia, hay algo que no funciona. ¿Hola? ¿Es la agencia? Me dijeron que había que conversar con los clientes, que la vieja publicidad había muerto y estoy viendo que nadie me hace caso. Verás, yo no quiero hablar con nadie. Lo único que quiero es vender mis putos bizcochos rellenos y que me dejen en paz. ¿Por qué no puedo ser tan rico como antes? Necesito hacer reformas en el jardín de mi chalet. Las estatuas griegas ya no me gustan ni a Betty tampoco. Hace dos años que no cambio de coche, joder, estoy harto de esta crisis y de esta nueva época en la que ya no entiendo nada. ¿Qué está pasando? Sois mi agencia, os exijo una explicación. ¿Es por el nombre? ¿ÑamÑamCream ya no gusta a los chavales? Fuisteis vosotros los que me dijisteis que me llamara así. A mí siempre me gustó más MerendHola!, pero el ejecutivo ese se reía de mí y pensaba que era un paleto de Alicante que no tiene ni idea de marketing. Imbécil, yo inventé el marketing antes de que tu supieras montar en bicicleta. ¿Qué os pasa a todos? ¿Hay alguien ahí?