9/10/09

Asquerosillo, pero interesante

Estas fotos que, entre otras muchas, aparecen en acidcow.com me recuerdan a uno de los proyectos más interesantes que desarrollamos en El Castillo de Condemor, empresa a la que antes pertenecíamos. Lo titulamos “moscas”. El proyecto fue experimental. Nadie nos lo encargó. Pero fue, con mucha diferencia, el más enriquecedor de todos. Ni cuñas, ni espocs, ni folletos, ni conceptos, ni brainstormings con frases pinchadas en un corcho. Moscas. Todo empezó una tarde de junio por culpa de unas que revoloteaban sobre nuestras cabezas. Cogimos tres, vivas, y las metimos en una caja de portacedés. La gente dice que sólo viven 24 horas. Error. Nuestro proyecto demostró que pueden aguantar una semana entera, como mínimo, si las alimentas a base de arroz inflado y café con leche. Al final tuvimos que liberarlas porque aquello empezaba a generar preguntas incómodas. Engordaron tanto que, cuando abrimos la tapa del portacedés, no podían salir. Verídico. Una vez que asomaron sus gordas testas se fueron volando como un rayo. Nunca volvieron.





































4 comentarios:

  1. Genial, genial.
    Chicos, yo me piro a lo verde hasta el lunes noche. Vassili, me acuerdo de lo tuyo. Le daré vueltas.
    Aiooo.
    Buen puente.

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  2. Cojonudo. Cosa totalmente accesible que no se nos había ocurrido. Bravo

    *y la Asoc. Protectora de la Mosca mejor que no se entere

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  3. genial!
    por fín las conozco después de tantos años!!! ni idea de que hubieran hecho algo tan interesante en sus vidas las señoras moscas

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